Ningún gobierno es neutral.






Ningún gobierno es neutral. Quien gana una elección, representa a todos, desde la retórica de nación política. ¿Quién te lleva a ocupar el cargo de presidente, junto a tus parlamentarios, serán aquellos los cuales cuentan con algún tipo de afinidad ideológica? De otra forma, es imposible, mantener el caudal electoral, aquello de hablar de izquierda, pero giro a la derecha. En el conflicto de la pesca, el gobierno no puede ser neutral, ante tanto disparate empresarial. No hay nada más fuerte que el estado, tanto en lo económico como en la represión, por vía de las leyes. Los monopolios en el Uruguay, la bancarización, son de alguna forma modelos ideológicos impuestos. El gobierno puede, a través de la quita de subsidios y el aumento de los costos portuarios, a empresarios de la pesca que se rehúsan a un nuevo tripulante. Ninguna empresa es mayor que el estado, nación política. Lo que no puede ser de un gobierno, será no intervenir. Esta situación puede acarrear males mayores, que un tripulante más. Podemos comenzar una etapa en la cual el puerto se paralice. Sí, los argumentos de los patrones, pasan por desandar la organización sindical, la lucha de esto ya no pasa por un nuevo integrante de la tripulación. Es simplemente añorar en río revuelto el poder del capital por encima del poder del trabajo. Mantener el equilibrio frente a estas fuerzas será de confrontación mayor, por la simple razón de quién es el débil. Esto quedó claro en el llamado, de los empresarios a recurrir a la mano de obra en reserva. El desempleo es claramente aliado de la injusticia. R.B  Las imágenes, sábado 9 de agosto hora 16 pm barrio Lezica. 

Comentarios