El sujeto sujetado fin parte 3 . LA VERDAD Y EL AMO ABSOLUTO.

Para Freud todo se origina en el cuerpo biológico, las pulsiones de vida y muerte, las primeras experiencias de satisfacción e insatisfacción que se registran en cada uno. Eso es Freud. Lacan, por su parte, propone que todo se inicia en el campo del otro, o sea el lenguaje, la sociedad, la cultura, y que cada uno de nosotros viene a alojarse en un lugar particular dentro de ese sistema. El lugar donde habitas, donde se encuentra  tu  yo sujetado. En la esfera de  Freud o de  Lacan. La primera parece ser binaria, siendo la segunda no binaria. Es este cruce el cual nos eleva a la cresta de la ola dialéctica. La ola y su cresta serán donde se dirime esta lucha a muerte. Lo nuevo será distinto, esto continúa en su proceso dialéctico al infinito. R.B  


LA VERDAD Y EL AMO ABSOLUTO. De esta forma, la verdad del señor es su conciencia servil que nunca alcanza la negación absoluta, de igual forma que la verdad del siervo es su conciencia independiente. La verdad del amo impide todo acceso al saber, en cambio, en la posición del esclavo, está toda la promesa de adquisición del saber absoluto. Hegel destaca que si el siervo teme al señor, no es por este mismo, sino porque se ha sentido profundamente angustiado por el miedo a otro amo, al amo absoluto que es la muerte. La dialéctica entre ambos no puede desplegarse si no está en juego la vida, si no es en relación a esta verdad absoluta que es la muerte. Y desde este punto de vista, la vida es la conciencia, pero el amo absoluto es un amo que no busca ni necesita ni participa del reconocimiento, puesto que es la negatividad absoluta cuya verdad es innombrable. Lacan se refiere en varias ocasiones a Hegel y al dis­curso del amo. Tilda a la operación propuesta por Hegel en la fenomenología del espíritu de juego de manos, de humor, de astucia del razonador. Le reconoce la destreza de identificar a la muerte como el significante amo, ese que es el verdadero responsable de hacer trabajar a los hombres, esclavizados o no. Lacan dice que lo que verdaderamente articula Hegel no puede ser leído de frente, no tiene que ver con esa especie de ballet entre el señor y su siervo, sino con que deja entrever, a través del amo absoluto, lo Real como propiamente imposible. También destaca la instrumentalización que se hace del amo, dado que en el lugar del agente es a él a quien se le hace actuar, y lo nombra "el magnífico cornudo de la historia". Lacan sitúa a Hegel, como representante del discurso del saber y el saber universitario, y ahí le señala su límite, puesto que la producción, esa operación que hace el esclavo sobre la cosa, es algo que va más allá de quedar reducida al hecho, llevando a una comprensión total. El concepto de "amo" y "esclavo" describe cómo la conciencia se desarrolla a través de las relaciones de poder, y cómo el esclavo, al estar en contacto con la realidad y el trabajo, se eleva por encima de la posición subordinada.El "amo absoluto" sería una figura simbólica del espíritu o la razón que ha alcanzado su realización de ser su verdad. Presenta la producción como aquello que obtura, que no encaja y que finalmente echa por tierra la revolución soñada por Hegel, la que devendría a consecuencia de la Verdad Absoluta alcanzada por el esclavo. El Amo Absoluto. El "amo absoluto" podría interpretarse como una figura simbólica de la autoconsciencia absoluta en Hegel, es decir, una conciencia que ha alcanzado una comprensión total y completa de sí misma y del mundo. Este concepto es parte de la dialéctica del espíritu absoluto en la que, al final de su desarrollo, la razón (o espíritu) se convierte en plenamente consciente de su unidad con la realidad. En términos filosóficos, el "amo absoluto" puede verse como una representación de la autonomía plena y la autorrealización en la que el individuo (o el espíritu) ya no depende de nada externo para su reconocimiento. Al alcanzar esta conciencia absoluta, el sujeto y el objeto, el individuo y el mundo, se reconcilian en un estado de plena comprensión. La verdad para Hegel es el resultado del proceso dialéctico en el cual las contradicciones se superan, completa y tiene una comprensión plena de sí mismo y del mundo. Hegel trata de mostrar que la autoconciencia y la libertad solo se alcanzan a través del desarrollo dialéctico, que implica enfrentarse y superar las contradicciones. Para nosotros, aquellos que habitan a las orillas de las grandes urbes, zona G, etc., planteamos que la cultura nos ata a los fundadores de la nación política y esta, a su vez, a la nación de fe. La pregunta será desatarnos para qué y por qué. El desate y salto dialéctico en la cresta de la ola actual significa, por un corto periodo de tiempo. Una verdadera libertad, casi efímera, ya que con el tiempo estas comunidades volverán lentamente a formar cultura. Estas nuevas formas culturales a las que hoy estamos asistiendo, a través del lenguaje y algo que no es dependiente de los cromosomas X e Y, masculino, femenino.Dicha transformación desde la política y no desde la comunidad, nos lleva a un camino circular de repeticiones de muerte y resurrección de la cultura. Nos desatan del viejo régimen para volvernos a atar a un nuevo amo cultural. Fin del escrito: el sujeto sujetado por Ricardo Borda, parte 3 fin - 17 setiembre 2025 hora 16 pm.


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