Una mirada desde la orilla de Montevideo, zona g- Acuerdo Argentina-Estados Unidos. De 11 puntos, Argentina ganó 1-


 

Hoy se pronuncia con insistencia el nombre de la escuela austriaca de economía, como si sus fórmulas pudieran todavía guiarnos. Pero en el mundo contemporáneo, donde la fuerza terminó sustituyendo al diálogo, aquellos principios han quedado reducidos a un ideal sin lugar donde practicarse. Los proyectos autónomos, alguna vez posibles, se desvanecen al primer estruendo del revólver. Así, volvemos la mirada hacia la antigua ley mosaica, no como reliquia, sino como la única argamasa capaz de mantenernos unidos. En tiempos primordiales, esa ley fue la que permitió a nuestros antepasados resistir la naturaleza inclemente y a grupos humanos más diestros en el arte de la guerra. Allí encontraron un orden que los sostuvo. Y hoy, del mismo modo, los acuerdos económicos entre Argentina y los Estados Unidos se presentan como el espejo de nuestra pobreza y de la desmesura ajena. De un lado, un país exhausto; del otro, una nación provista de organización, tecnología y un aparato militar que, sin reparos, puede expropiar lo que desee, incluso si ello implica atravesar los límites de los acuerdos internacionales. Tal es la lógica del poder: avanzar donde el más débil apenas intenta resistir. Ahora se suma una dimensión nueva: la idea del caos inducido o aprovechado como “muralla contenedora de cambios reales y autonomía, mientras nos balcanicemos, nos pasaran cuestiones inevitables, a tal punto que no respetaremos los plebiscitos como en el Uruguay, el del agua, frente a la actividad privada no tanto local o criolla, siendo la misma extranjera. La inestabilidad interna impide que los países pequeños desarrollen proyectos autónomos o verdaderas transformaciones estructurales. Esto coincide y se articula con la tesis previa: los modelos económicos autónomos no pueden aplicarse porque la fuerza, la coacción y las asimetrías geopolíticas lo impiden. La “balcanización” significa la fragmentación política, social o territorial de una región. Fragmentación Debilidad = incapacidad de resistir presiones externas. En otras palabras, mientras los países latinoamericanos permanezcan divididos, descoordinados o enfrentados, seguirán siendo susceptibles a la intervención económica o militar de los poderes externos. Esta idea se conecta con lo anterior: si los proyectos autónomos han sido anulados “por la vía del revólver”, la fragmentación interna aparece como un mecanismo complementario para impedir la autonomía y la unidad regional. El caos, convertido en aliado de la gran potencia occidental, se alza como una muralla invisible que frena todo intento de cambio verdadero. Mientras nos fragmentemos, mientras cada país se mire a sí mismo como si estuviera solo, las inevitables sombras que nos acechan seguirán avanzando. Así, incluso la voz del pueblo puede desvanecerse, como sucedió en el Uruguay, donde el plebiscito por el agua fue opacado por la fuerza silenciosa de intereses privados que no nacen de la tierra criolla, sino que llegan, desde lejos, con el poder suficiente para torcer lo decidido en las urnas.Dicha arma semejante a la ley del oeste cuenta con balas de aranceles. Los mandatarios tratan de ser mesurados, pero no estadistas, ya que la defensa de los intereses regionales y nacionales, se avanza hacia el conflicto global, única globalización real existente. La globalización liberal se a cambiado, a un formato de corralito arancelario, proteccionista. Un cadáver que los economistas liberales no han encontrado aún, en las aulas y los análisis económicos. los mandatarios actuales intentan ser “mesurados” para evitar conflictos, pero que no están actuando como verdaderos estadistas capaces de proteger intereses nacionales o regionales. ¿Por qué? Porque cualquier defensa firme de esos intereses podría: contradecir a la potencia dominante, generar tensiones globales, y precipitar choques económicos o geopolíticos. Los países débiles aceptan condiciones desfavorables porque no tienen margen para resistir.Ricardo Borda 16 de noviembre hora 7am año 2025.

 
 Fragmentos del acuerdo comercial con Argentina versus Estados Unidos. Los 11 ejes del tratado Aranceles: Implica una apertura de mercados recíprocos para productos considerados clave. Argentina otorgará acceso preferencial a los mercados estadounidenses para exportaciones de bienes, incluyendo ciertos medicamentos, productos químicos, maquinaria, productos de tecnología de la información, dispositivos médicos, vehículos automotores y una amplia gama de productos agrícolas. Estados Unidos, por su parte, eliminará los aranceles recíprocos sobre ciertos recursos naturales no disponibles y artículos no patentados para uso farmacéutico. Además, ambos países se comprometieron a mejorar las condiciones de acceso bilateral y recíproco a los mercados de carne de res. Eliminación de barreras no arancelarias: Argentina se comprometió a no exigir formalidades consulares para las exportaciones provenientes de Estados Unidos, y eliminará gradualmente el impuesto estadístico a los productos estadounidenses. Normas y evaluación de la conformidad: Argentina permitirá el ingreso de productos estadounidenses que cumplan con las normas estadounidenses o internacionales aplicables, sin requisitos adicionales de evaluación de la conformidad. Esto incluye específicamente la importación argentina de vehículos fabricados en Estados Unidos. Propiedad intelectual: Estados Unidos destacó que Argentina ha emprendido medidas para reforzar la aplicación de la ley contra la falsificación y la piratería. Acceso a los mercados agrícolas: Argentina abrió su mercado al ganado bovino vivo estadounidense. También se estableció un plazo de un año para permitir el acceso al mercado de las aves de corral estadounidenses. Adicionalmente, Argentina simplificará los procesos de registro para la carne de res, productos cárnicos, vísceras y productos porcinos estadounidenses, y no exigirá el registro de instalaciones para las importaciones de productos lácteos estadounidenses. Argentina también acordó no restringir el acceso al mercado de productos que utilizan ciertas denominaciones para quesos y carnes. Trabajo: Argentina reafirmó su compromiso con la protección de los derechos laborales reconocidos internacionalmente y adoptará una prohibición a la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso u obligatorio. Medio ambiente: Argentina se comprometió a adoptar medidas para combatir la tala ilegal, fomentar una economía más eficiente en el uso de los recursos (incluidos los minerales críticos), y aplicar plenamente las obligaciones del Acuerdo de la OMC sobre Subvenciones a la Pesca. Alineación en materia de seguridad económica: Esto implica un llamado a combatir las políticas y prácticas no mercantiles de otros países, e incluye enfoques conjuntos en control de exportaciones, seguridad de las inversiones y evasión arancelaria. Consideraciones y oportunidades comerciales: Se centra en la cooperación para facilitar la inversión y el comercio de minerales críticos, además de un trabajo conjunto para estabilizar el comercio mundial de soja. Afrontar las empresas estatales y las subvenciones: Se refiere al compromiso de evitar acciones distorsionadoras de las empresas estatales y prevenir las subvenciones industriales que puedan tener un impacto negativo en la relación comercial bilateral. Comercio digital: Argentina reconoció a Estados Unidos como jurisdicción adecuada, conforme a la legislación argentina, para la transferencia transfronteriza de datos (incluidos los datos personales), y se abstendrá de discriminar a los servicios o productos digitales estadounidenses.

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