La carreta por delante de los bueyes
La democracia participativa no puede eludir el papel que le corresponde a cada sector.
Podemos conversar, proponer e identificar cuáles son los problemas y cuáles pueden ser las mejoras de toda la cadena que involucra a los productores rurales: la producción, la venta y la compra de los productos a través del mercado, el transporte y la llegada de esos productos a la población. Entendida esa realidad, debemos considerar el peso de toda la estructura como una cadena única del sector.
Los usuarios han manifestado su preocupación por el costo del mercado como estructura física donde los productos ingresan, se distribuyen y se retiran. En nuestras charlas sindicales con la Asociación de Feriantes, realizadas en el mercado viejo, en el segundo piso y en asambleas multitudinarias, este tema fue recurrente: los costos que deberán afrontar los usuarios del mercado nuevo, hoy ya terminado y puesto a disposición de la población con múltiples actividades sociales.
Esa integración y pertenencia a un mismo circuito de producción, distribución y comercialización no debe perder de vista a los actores principales. Los cambios bruscos que afectan a quienes sostienen el mayor peso del sistema fueron, precisamente, una de las razones por las cuales se construyeron los galpones o naves de acopio para los productos. Por eso, decisiones de esta magnitud no pueden ser administradas únicamente por los representantes de cada sector.
Cuando los usuarios resultan afectados, ya sea positiva o negativamente, corresponde convocar a una asamblea extraordinaria. Si los estatutos lo prevén, mejor; y si no lo prevén, deberíamos incorporarlo. Las decisiones tomadas exclusivamente por delegaturas no fortalecen a ningún sector. Debemos pensarnos como agrupaciones en un plano de igualdad dentro de nuestras respectivas responsabilidades, sin renunciar por ello a una participación genuina de cada sector involucrado.
En buenos términos, la pregunta es clara: ¿quién soporta el mayor peso del costo del mercado nuevo, la G.U.N., Centro Logístico y de Comercialización de Alimentos? Debemos escuchar los reclamos y, cuando estos se contrapongan, convocar a una asamblea extraordinaria para que la carreta vuelva a ir detrás de los bueyes.
No es casualidad que la política haya recurrido tantas veces a estas imágenes. Ernesto Che Guevara solía decir que caminaba detrás de los manifestantes para escuchar lo que verdaderamente reclamaban las multitudes. La participación no puede ser una formalidad: debe ser el punto de partida de las decisiones.
Sindicato de Feriantes de la Zona G
Montevideo, Uruguay

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